Mi misión era acompañar a Amado de la mano en este viaje para llegar a la gente más joven, poder acceder a las redes sociales y poder mostrar su maravilloso trabajo al mundo entero, realizado en este pequeño taller valenciano, que nada tiene que envidiar a grandes firmas italianas y francesas que todos conocemos.
Las maravillosas fotografías de Juanjo Martín ayudaron mucho a encontrar el camino y fue emocionante ver cómo iba tomando forma.
Amado y Esteban confiaron en mí, me dieron total libertad en el diseño, y el resultado nos encantó a todos, clientas incluidas.
Ha sido un placer… y eso se nota en el resultado, ¿a que sí?






